En el marco de recientes operativos de fiscalización en el Gran Mendoza, la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque de la provincia advirtió sobre el impacto del tráfico ilegal de fauna silvestre, una problemática donde las aves representan el 75% de los ejemplares rescatados. Según las estadísticas oficiales y reportes de organizaciones ambientalistas, el «siete cuchillos» (pepitero de collar) y diversas especies de jilgueros son los animales con mayor presión de captura en el territorio provincial, destinados al comercio ornamental o a competencias clandestinas.
Las autoridades señalaron que, durante la última década, se realizaron más de 5.000 intervenciones en Mendoza con un saldo superior a 16.000 animales recuperados y el secuestro de miles de tramperos y jaulas, cuya tenencia y venta se encuentran estrictamente prohibidas. Los especialistas enfatizan la severidad del tráfico furtivo al recordar que nueve de cada diez ejemplares mueren en la cadena de captura y traslado, al tiempo que alertaron sobre el incremento del comercio ilegal mediante plataformas digitales y redes sociales.
