Un hallazgo excepcional promete reescribir la historia prehispánica de la región andina: el andinista Carlos Gobbi descubrió en la cordillera del Tigre, a más de 3.000 metros de altura, una compleja estructura de piedras visible desde imágenes satelitales. Investigadores del CONICET, la Universidad Nacional de Cuyo y la Universidad de Jaén (España) lanzaron el proyecto interdisciplinario ArqueoAndes para determinar si se trata de un geoglifo vinculado al arte rupestre, un centro ceremonial incaico o un sitio aún más antiguo. La expedición de campo está programada para los primeros meses de 2027 debido a la inaccesibilidad del terreno.
Los detalles del proyecto científico y las primeras hipótesis del descubrimiento se formalizaron este sábado 26 de septiembre de 2026. La estructura, conformada por patrones de pircas de gran dimensión sin antecedentes registrados en Mendoza, plantea interrogantes sobre las conductas rituales, el uso del territorio y la extensión del Tawantinsuyu en el extremo sur andino. Bajo la dirección de Cristina Prieto-Olavarría y Horacio Chiavazza, los equipos científicos preparan un despliegue de tecnología geoarqueológica y relevamiento microestratigráfico para evaluar el impacto de este monumento prehispánico.
El hallazgo satelital en la cordillera del Tigre dio origen al proyecto ArqueoAndes entre el CONICET, la UNCuyo y la Universidad de Jaén.
Las principales hipótesis de los arqueólogos apuntan a un geoglifo ritual similar a los de Nazca o a un santuario de altura incaico.La expedición principal se concretará a inicios de 2027 mediante un complejo operativo logístico a más de 3.000 metros de altitud.
Los equipos de investigación continúan en la búsqueda de financiamiento público y privado para afrontar los elevados costos logísticos de la campaña territorial en la alta montaña.
