Las principales estaciones de servicio privadas de la Argentina comenzaron a remarcar sus pizarras con incrementos que oscilan entre el 2% y el 5%, impulsadas por la fuerte volatilidad del mercado internacional del crudo. La decisión adoptada por firmas como Shell, Axion y Puma responde a que el barril de petróleo Brent perforó la barrera de los 100 dólares producto de las crecientes tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán. Por su parte, la petrolera estatal YPF mantiene momentáneamente sus valores congelados, evaluando la evolución del flujo de oferta y demanda antes de tomar una determinación definitiva.
El ajuste en los surtidores comenzó a impactar con mayor fuerza en las provincias del interior del país y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires desde este jueves 24 de septiembre de 2026. La medida rompe la pauta de estabilidad que las refinadoras venían sosteniendo desde el pasado mes de mayo para amortiguar la caída sostenida del consumo interno. Asimismo, al ejecutarse en el tramo final del mes, el traslado del ajuste sobre los índices inflacionarios quedará desdoblado entre las mediciones estadísticas de septiembre y octubre.
Los reportes de las Cámaras de Empresarios del Combustible confirmaron que la suba del barril de materia prima afectó los costos operativos de refinación a escala nacional.
Las estimaciones de los analistas energéticos señalaron que el congelamiento previo buscaba sostener los volúmenes de venta en las regiones con menor actividad económica.Los directivos de la petrolera de bandera continuarán analizando las variables internacionales para definir si trasladan el aumento a sus estaciones de servicio en los próximos días.
Las autoridades del sector hidrocarburífero monitorearán las cotizaciones internacionales del crudo para evaluar la sostenibilidad de la nueva pauta de precios en el mercado local.
