11 octubre, 2026
images - 2026-09-18T092635.056

El informe del INDEC sobre el segundo trimestre expuso un deterioro interanual de la ocupación en el aglomerado urbano de la provincia, registrando un salto desde el 6,4% reportado en el mismo período del año anterior. La tasa local sobrepasó el promedio del país (7,9%) y se posicionó como la más elevada de la Región Cuyo, impulsada por un universo de 44 mil desocupados. A la par del desempleo, creció la franja de trabajadores ocupados que buscan activamente un segundo ingreso para compensar la pérdida del poder de compra.

La tasa de desempleo en el Gran Mendoza alcanzó el 8,1% durante el segundo trimestre del año, ubicándose por encima del promedio nacional del 7,9% y consolidando una tendencia de deterioro interanual en el mercado de trabajo local. De acuerdo con los indicadores oficiales publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la desocupación en el principal aglomerado urbano mendocino registró un incremento de 1,7 puntos porcentuales en comparación con el 6,4% registrado en el mismo lapso del año previo, lo que representa una masa de 44 mil personas sin empleo, 9 mil más que en 2025. Los números convirtieron a Mendoza en la jurisdicción con peores índices laborales dentro de la Región Cuyo, contrastando con la dinámica de San Luis y San Juan, que traccionaron a la baja la desocupación regional. Paralelamente, el estudio reflejó que la presión sobre el mercado laboral creció por el lado de los ocupados demandantes de empleo, segmento que trepó a 44 mil personas ante la insuficiencia salarial para cubrir las necesidades básicas del hogar.

El comportamiento del desempleo en Cuyo mostró una brecha marcada entre Mendoza y sus provincias vecinas: mientras San Luis redujo su desocupación al 2,6% e interanualmente San Juan se mantuvo en el 3,2%, el Gran Mendoza impulsó la media regional hasta el 5,9%, evidenciando dificultades para absorber la oferta de mano de obra.

Frente a este escenario, desde el Gobierno provincial argumentaron que la tasa de empleo local (46,2%) continúa situándose por encima de la media nacional (45%), confiando en que el nuevo esquema macroeconómico y la reactivación productiva se traduzcan en inversiones que dinamicen la contratación de personal privado.

No obstante, analistas económicos advirtieron que la contención del indicador responde en buena medida al avance del empleo informal y señalaron la caída persistente del consumo privado como el factor determinante en la erosión de los ingresos familiares.

Las consultoras privadas prevén que la evolución del mercado de trabajo en el segundo semestre dependerá del ritmo de recuperación del consumo y de sectores clave como la agricultura y la minería.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *