11 octubre, 2026
El debate por el modelo productivo: cómo los encadenamientos pueden revertir la caída de valor exportable en Mendoza

Especialistas y dirigentes empresariales expusieron en el Foro Industrial de San Rafael la necesidad de pasar de la exportación primaria a esquemas de valor agregado. La articulación entre grandes contratistas, el Estado y los proveedores regionales surge como la herramienta clave para elevar los precios de venta en los mercados internacionales.

Un riguroso diagnóstico sobre la realidad económica de Mendoza expuso que, si bien la provincia logró incrementar los volúmenes físicos comerciados en el exterior durante los últimos años, el precio promedio por kilo exportado sufrió una marcada retracción. Ante este escenario de pérdida de dinamismo y rentabilidad, el Foro Industrial desarrollado en San Rafael posicionó a los encadenamientos productivos como la vía estratégica para revertir el fenómeno. La propuesta busca articular los sectores de la agroindustria, la metalmecánica, la energía y la logística en clústeres de integración que permitan incorporar tecnología, certificar procesos y generar bienes con mayor valor agregado en origen.

El balance presentado en el encuentro empresarial dejó en evidencia una transformación en la matriz productiva mendocina, donde el sector de bienes perdió participación en el Producto Bruto Geográfico frente al avance de los servicios. Si bien la provincia se diferencia por no ser monoproductora, el bajo nivel de diversificación de los destinos de exportación y la concentración en productos de bajo margen comercial imponen un techo al crecimiento económico regional.

Frente a esta coyuntura, la creación de cadenas de valor de escala local pretende que las grandes compañías tractoras —especialmente en rubros emergentes como la minería y los proyectos energéticos— demanden insumos y servicios a proveedores provinciales. A través de la acción conjunta entre la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Mendoza (Asinmet), la Federación Económica de Mendoza (FEM) y el gobierno provincial, se busca replicar modelos exitosos de cooperación internacional que garanticen financiamiento cruzado, capacitación laboral y transferencias de conocimiento sin apelar a subsidios estatales.

El establecimiento de relaciones comerciales estables a largo plazo resulta fundamental para que las pequeñas y medianas empresas asuman los costos de modernización tecnológica. De este modo, la consolidación de clústeres como el logístico en el sur mendocino y el de proveedores energéticos en Cuyo apunta no solo a abastecer la demanda interna, sino a posicionar la oferta mendocina en los mercados globales con estándares de calidad superiores y precios por unidad más competitivos.

La transformación del perfil exportador mendocino dependerá de la continuidad de estos espacios de concertación para convertir los acuerdos de integración industrial en políticas públicas de desarrollo permanente.

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