Las principales prestadoras de servicios petroleros del mundo —incluidas SLB, Halliburton, Baker Hughes, Weatherford, DLS Archer y Tenaris— emitieron comunicados para certificar que no participan ni licitarán en el proyecto Sea Lion. La postura responde al endurecimiento de la postura de la Cancillería argentina y a las sanciones dispuestas por la Ley 26.659, forzando a los grupos globales a priorizar el millonario mercado no convencional de la Cuenca Neuquina.
La presión diplomática del Gobierno nacional generó un alineamiento estratégico dentro de la industria hidrocarburífera luego de que seis de las mayores compañías globales de servicios petroleros confirmaran públicamente que no prestan ni prestarán asistencia al proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas. SLB, Halliburton, Baker Hughes, Weatherford, DLS Archer y Tenaris manifestaron su apego a la legislación de la República Argentina, tras la advertencia emitida por el canciller Pablo Quirno sobre la aplicación de sanciones del régimen de la Ley 26.659. Ante el dilema planteado por el Palacio San Martín de optar entre los recursos de las islas o el desarrollo no convencional, las corporaciones prefirieron resguardar sus millonarias inversiones operativas en la formación Vaca Muerta.
La reacción en cadena de los proveedores tecnológicos expone el peso económico de la Cuenca Neuquina frente a las exploraciones ilegales promovidas por el gobierno británico en el Atlántico Sur.
Las posturas corporativas y el contexto legal de la medida contemplan:
- Posición de los líderes globales: SLB, Halliburton y Baker Hughes aclararon que no participan en licitaciones en las islas y reafirmaron el respeto a la soberanía y normativa de la Argentina.
- Impacto en perforación y provisión: DLS Archer —con contratos vigentes con YPF por US$600 millones—, Weatherford y Tenaris (del Grupo Techint) ratificaron que no mantienen vínculos comerciales con las petroleras que operan en las islas.
- El marco regulatorio nacional: El Poder Ejecutivo reglamentó las sanciones de la Ley 26.659, extendiendo las prohibiciones de operar en el país a contratistas, aseguradoras y entidades financieras vinculadas a la exploración sin autorización argentina.
- Disparidad de mercados: La firmeza de la Cancillería obligó a los proveedores a priorizar el volumen de fractura de Vaca Muerta frente al desarrollo del bloque Sea Lion, conducido por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration.
La señal preventiva de las compañías multilaterales sienta un precedente clave en la disputa por los recursos hidrocarburíferos del Atlántico Sur, aislando la logística del proyecto isleño ante la amenaza de perder presencia en uno de los play no convencionales más dinámicos del planeta.
