Tras el discurso por cadena nacional y el respaldo del canciller Pablo Quirno, sectores vinculados al establishment británico reaccionaron con advertencias de las Fuerzas Armadas y chicanas sobre el ARA General Belgrano. La Casa Rosada descartó un conflicto bélico.
El viraje en la estrategia del Gobierno argentino sobre la cuestión Malvinas generó una inmediata y virulenta repercusión en Gran Bretaña. Luego de que el presidente Javier Milei anunciara por cadena nacional un paquete de sanciones económicas y administrativas contra las empresas que operan ilegalmente en el Atlántico Sur, el canciller Pablo Quirno reafirmó la postura oficial bajo el lema «Las Malvinas son argentinas». La respuesta desde el Reino Unido no tardó en llegar con advertencias sobre el estado de alerta de sus Fuerzas Armadas y provocaciones diplomáticas.
La controversia escaló rápidamente en el plano digital y mediático internacional. Nile Gardiner, exasesor de Margaret Thatcher y analista del diario The Telegraph, respondió al canciller argentino con un mensaje irónico acompañado por la imagen del hundimiento del crucero ARA General Belgrano, hecho ocurrido fuera de la zona de exclusión durante el conflicto de 1982 en el que murieron 323 marinos argentinos.
| Frente Diplomático | Posición / Declaración Argentina | Respuesta / Repercusión en el Reino Unido |
| Estrategia Nacional | «Defender la camiseta argentina, sin mezquindades ni River-Boca» (Pablo Quirno). | Advertencias sobre la alerta permanente de las Fuerzas Armadas británicas en las islas. |
| Poder Ejecutivo / DNU | Sanciones a petroleras e intermediarios financieros del proyecto Sea Lion. | Publicación de imágenes del hundimiento del ARA General Belgrano por parte de exasesores conservadores. |
| Base Naval Tierra del Fuego | «Fundamental para consolidar un polo logístico en el Atlántico Sur» (Cancillería). | Monitoreo de los movimientos estratégicos y alianzas geopolíticas en la Patagonia. |
| Factor Internacional | Uso de las declaraciones de Donald Trump para dar notoriedad al reclamo. | Mantenimiento de la postura de autodeterminación promovida por la administración isleña. |
Pese a la escalada verbal, Quirno desestimó de plano la posibilidad de un enfrentamiento bélico y remarcó que las medidas se encuadran en la legislación nacional, la vía diplomática y el derecho internacional.
El contrapunto deja en evidencia la sensibilidad que despierta en Londres cualquier cuestionamiento concreto a la logística y financiamiento de sus proyectos extractivos en Malvinas. Con dos de las tres medidas ya publicadas en el Boletín Oficial, la diplomacia argentina busca consolidar el apoyo de potencias globales y de la región para sostener la presión económica sobre el enclave colonial.
