12 octubre, 2026
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La jueza Dolores Ramón hizo lugar a un planteo de la defensa y dispuso que el escaneo de velocidad se aplique tanto a la Jeep Renegade del imputado como al Nissan Kicks conducido por el contador Claudio Assenza, fallecido en el siniestro. La resolución busca determinar la mecánica exacta del hecho ocurrido a principios de agosto, en un tramo donde la máxima reglamentaria era de 60 kilómetros por hora.

La causa judicial que investiga la trágica colisión en la que perdió la vida el contador Claudio Assenza y resultaron gravemente heridos su esposa y sus dos hijos sumó una medida probatoria determinante. La jueza de primera instancia Dolores Ramón resolvió que el peritaje técnico para establecer la velocidad previa al impacto se realice sobre los dos vehículos involucrados y no de forma exclusiva sobre la Jeep Renegade guiada por el imputado Francisco Iván Santos (19). La magistrada fundamentó su decisión en el principio de «igualdad de armas», garantizando que tanto la fiscalía de instrucción como la defensa cuenten con las mismas garantías procesales. El siniestro se produjo el pasado 8 de agosto sobre el Acceso Este, a la altura de la calle Alberdi en Guaymallén, cuando ambos rodados circulaban con dirección al oeste antes de precipitarse desde el puente vial.

La medida judicial modifica el criterio inicial de la fiscal Giselle Lana, quien había solicitado peritar únicamente el módulo del vehículo conducido por el joven imputado. Ante el rechazo previo de la fiscalía, el abogado defensor Federico Ábalos acudió en apelación ante el juzgado de garantías, argumentando la necesidad de incorporar el escaneo del Nissan Kicks de las víctimas para reconstruir la dinámica completa del siniestro.

Un informe de la Policía Científica sumado al expediente confirmó la presencia de señalización vial que establecía una velocidad máxima de 60 km/h a 750 metros del lugar del choque. La reconstrucción preliminar indica que la Jeep perdió el control, impactó contra un poste de alumbrado público y retornó a la calzada, momento en el que el sector frontolateral del Nissan tomó contacto con la parte trasera del primer rodado antes de despeñarse.

Santos permanece imputado por homicidio culposo y lesiones graves culposas agravadas, habiendo recuperado la libertad tras abonar una fianza de 10 millones de pesos y dar resultado negativo en el test de alcoholemia.

Los resultados de las pericias electrónicas serán remitidos a las partes en las próximas semanas para avanzar con la elevación a juicio.

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