11 octubre, 2026
Conmoción en Mendoza por el fallecimiento de un bebé de un año en un trágico accidente doméstico

Un trágico hecho sacudió al departamento mendocino de San Rafael durante la tarde del martes. Un menor de un año falleció por asfixia por inmersión tras caer a la pileta del patio de su casa. A pesar del rápido auxilio de un vecino y los intentos desesperados por reanimarlo tanto en el lugar como en el hospital Schestakow, el personal médico no logró salvarle la vida.

Un bebé de tan solo un año murió ahogado al caer al interior de una pileta ubicada en el patio de una vivienda del departamento de San Rafael, provincia de Mendoza. El siniestro ocurrió durante la tarde del martes en una propiedad situada sobre la calle Ignacio Sueta al 4100. Según las primeras hipótesis policiales, el niño habría salido solo de la vivienda hacia el sector del jardín por sus propios medios. Al notar la ausencia del pequeño, la madre se dirigió al patio y lo encontró sumergido en el agua, arrojándose de inmediato para sacarlo y pedir auxilio a los gritos. Un vecino acudió a socorrerla y trasladó de urgencia a la mujer y al bebé al hospital Schestakow, donde los profesionales mantuvieron maniobras de reanimación cardiopulmonar durante varios minutos. Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, se terminó confirmando el fallecimiento por asfixia por inmersión.

Las actuaciones policiales y judiciales iniciadas para reconstruir las circunstancias exactas del trágico episodio contemplan los siguientes aspectos clave:

  • Dinámica del hecho: Alrededor de las 17:00, el niño habría traspuesto los accesos de la vivienda sin que advirtieran su desplazamiento, cayendo al agua por causas que aún se investigan.
  • Rescate e intento de auxilio: La madre rescató a su hijo del agua e inició maniobras de reanimación en la orilla mientras solicitaba ayuda. Un vecino de la zona la asistió al verla conmocionada y facilitó el traslado urgente hacia el centro médico.
  • Intervención médica: En el hospital Schestakow, el equipo de guardia médica aplicó protocolos intensivos de reanimación durante varios minutos sin lograr respuesta del menor, diagnosticando posteriormente la muerte por asfixia por inmersión.
  • Actuación de la Justicia y la Policía: Las autoridades policiales intentaron tomar declaración a la madre en la guardia del hospital, pero el estado de conmoción emocional le impidió prestar testimonio formal. La fiscalía de turno instruye la causa para determinar la secuencia de lo acontecido.

La investigación judicial continúa abierta a la espera de peritajes en el domicilio y la evolución emocional de la madre para tomarle testimonio de forma oficial.

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