12 octubre, 2026
El cobre mendocino en el radar nacional: PSJ iniciará su construcción en 2026 y prevé producir en 2028

Un relevamiento de la CAEM, la UIA y el BID identificó las iniciativas que traccionarán la economía en los próximos años. El proyecto PSJ Cobre Mendocino figura entre las seis grandes inversiones cupríferas del país, posicionando a la industria local ante el desafío de abastecer a la actividad.

El inminente despegue de la minería en la Argentina no solo promete transformar la matriz exportadora, sino también consolidar una red masiva de abastecimiento para la industria nacional. Un detallado informe elaborado por la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Unión Industrial Argentina (UIA), con respaldo del BID, identificó más de 72 proyectos en carpeta que requerirán inversiones superiores a los USD 50.000 millones. Más del 70% de esa caja millonaria se concentrará en seis desarrollos de cobre avanzados, abriendo una ventana de oportunidad clave para la ingeniería, los servicios y la metalmecánica mendocina.

Dentro de la nómina de grandes emprendimientos cupríferos —junto a gigantes como Vicuña, Taca Taca, Los Azules, MARA y El Pachón— se destaca la presencia de PSJ Cobre Mendocino. Aunque su escala es menor respecto a las proyecciones de otros yacimientos del país, la iniciativa local cuenta con una ventaja temporal: prevé iniciar su construcción en 2026 para comenzar la fase productiva en 2028, con una capacidad promedio estimada de 40.000 toneladas anuales de cobre fino.

El estudio analiza cómo las compañías mineras operan mediante «anillos geográficos» de abastecimiento, donde las empresas locales cuentan con ventajas competitivas asociadas a la cercanía y respuesta inmediata:

  • Inversión concentrada: Seis megaobras de cobre y los proyectos de litio representan más del 95% del capital global proyectado. Si avanzan, el país producirá 1,25 millones de toneladas anuales de cobre para 2040.
  • Oportunidad mendocina: El entramado industrial de la provincia (metalmecánico, químico y petrolero) cuenta con capacidad técnica para abastecer rubros como obras civiles, módulos habitacionales, bombeo, mantenimiento y gestión ambiental.
  • Tiempos de ejecución: A diferencia de proyectos que exigen hasta cuatro años de obra previa, la escala de PSJ Cobre Mendocino permitirá empezar a extraer mineral tras solo dos años de trabajos preliminares.

No obstante, el reporte advierte sobre las exigencias que enfrentarán las pymes argentinas. Para ingresar a la cadena de valor será indispensable superar barreras vinculadas a homologaciones, certificaciones internacionales de calidad, altos costos logísticos y la fuerte competencia de grandes fabricantes globales de maquinaria pesada.

El desafío para Mendoza y el país requerirá una política coordinada de desarrollo de proveedores antes de la fase extractiva. La comunicación anticipada de estándares por parte de las mineras y la preparación técnica de la industria proveedora determinarán qué porcentaje de esta multimillonaria inversión se transformará en empleo y desarrollo genuino para la región.

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